!!Saludos Caminantes!!

La idea de embarcarnos en ésta aventura comenzó hará un año y medio y, tras unos pequeños contratiempos, muchos preparativos y muchas ganas acumuladas, el día 1 de agosto del 2011, ¡¡por fín comenzamos nuestro Camino!!...

25 ago 2011

TINEO - BORRES. 19 Kms

Jueves, 04/08/11

Nos despertamos un poco más tarde que la jornada anterior y hemos comenzado a andar  pasadas las 8h. Nada más salir del albergue, Tineo se nos muestra perezoso aún y cubierto de niebla.



El inicio del camino es en ligero, pero continuo, ascenso. Discurre a media ladera por una senda semi arbolada en la cual tenemos unas magníficas vistas del valle.


Dejando atrás los molinos de viento, comenzamos el descenso por un camino rodeado de verdes campiñas, por donde nos vamos encontrando con el resto de peregrinos.
 






 Al llegar al Alto de Piedratecha, decidimos hacer la primera parada para desayunar. Una naranja y un plátano nos aportan energía suficiente para proseguir.




 Continuamos camino y nos internamos en un hermoso bosque por una senda amplia y no muy embarrada. En las cercanías se encuentra el Monasterio de Santa María la Real de Obona, pero decidimos no acercarnos y continuar por el camino principal.


 En el mágico bosque, una extraña cara se nos aparece en nuestro camino....


 Parece como si el espíritu de los monjes que habitaban en el monasterio nos echasen la bronca por no haber pasado a verlo jejeje.

A la altura de Villaluz el camino continúa por carretera, la cual seguimos en constante subir y bajar hasta llegar a Campiello, donde hacemos la segunda parada para tomar un refresco y charlar con el resto de peregrinos.
Unos cuantos se quedarán en el albergue privado de que hay en ésta localidad, Casa Herminia, otros pocos iremos a Borres para hacer la ruta de los Hospitales, pero la gran mayoría continuará hasta Pola de Allande.


Decidimos no comprar provisiones en la surtida tienda de Campiello, ya que nuestra guía pone que en El Fresno hay un Bar con tienda... grave error

De camino a El Fresno nos damos cuentas de que las montañas que vemos en la lejanía son las que mañana tendremos que cruzar.



Llegamos al Bar Carlos, en El Fresno, y entramos con la idea de surtirnos bien de provisiones. En borres no hay ningún tipo de servicios, con lo cual tendremos que comprar para comer y cenar hoy y desayuno y provisiones para mañana, ya que no encontraremos "nada" hasta llegar a Lago, casi 20 kms.

Nada más entrar en el bar, porque de tienda tiene poco, nos da en la nariz que vamos a pasar más hambre que el que se perdió en la isla... La tienda tiene muy poca cosa. La amable señora que nos atiende, tras rebuscar durante un rato en el almacén, encuentra unas latas de sardinas en conserva y atún. Eso unido a una lata de 1 kg de melocotón en almíbar serán nuestras provisiones. Menos es nada.


El camino discurre por carretera aproximádamente un kilómetro más, donde se coge un camino y, al poco, llegamos al albergue de Borrés el cual, a pesar de sus carencias, ha sido uno de los que más me ha gustado.


 Cuenta con unas 10 literas, 2 cuartos de baño, una mesa a la entrada y un microhondas. Cuadros indicativos de la ruta cuelgan de las paredes y será la única orientación que tengamos ya que el albergue carece de encargado, o por lo menos allí no apareció nadie en todo el día.


Después de descansar un rato, cenamos una nutritiva lata de sardinas y charlamos junto al resto de los peregrinos que emprenderían mañana la Ruta de los Hospitales desde aquí.
 
Dibujo encontrado sobre la mesa del albergue
La etapa de mañana se presenta incierta, no dan muy buen pronóstico y, según dicen, no es recomendable hacerla con mal tiempo. El año pasado tuvieron que hacer un par de rescates en esa zona por culpa de la niebla y el mal tiempo. Pero esperaremos a ver como amanece y, según veamos el cielo, decidiremos.