!!Saludos Caminantes!!

La idea de embarcarnos en ésta aventura comenzó hará un año y medio y, tras unos pequeños contratiempos, muchos preparativos y muchas ganas acumuladas, el día 1 de agosto del 2011, ¡¡por fín comenzamos nuestro Camino!!...

11 sept 2011

PEDROUZO - SANTIAGO DE COMPOSTELA. 23 Kms

Domingo, 13/08/2011.

Etapa final. La emoción y satisfacción del deber cumplido nos inunda.

Después de una noche reparadora en la cómoda cama de la pensión, iniciamos la etapa final por caminos hasta llegar a 10km de Santiago, donde nos topamos con la monstruosa figura de la autovia y el aeropuerto, el cual ha obligado a desviar más de 1 km de recorrido original.



Por zigzageantes carreteras llegamos al Monte del Gozo, cuya subida comentaban los "turigrinos" que era bastante dura (...). Una pequeña pendiente se presentó ante nosotros, y no pudimos evitar reirnos y sorprendernos a la vez.




Desde el Monte hasta Santiago son unos 5 km por las calles de la antesala de la Ciudad. Tan cerca de la meta y parece aun lejana.



Al fin vemos, al terminar una calle, las torres de la Catedral, tan solo a 500m, casi al alcance de nuestros pies.



Continuamos entre las calles aledañas a la catedral y entramos en la Plaza del Obradoiro y nos embarga la emoción. 




¡¡HEMOS LLEGADO!!




Después de 350 kms, casi medio millón de pasos, subidas a montañas por caminos de cabras enfangados, bajadas por pedregales interminables, cruzar valles y rios, ver caballos y vacas campando el libertad por las tranquilas montañas asturianas, beber litros de sidra, comer buena cecina y queso de cabra, disfrutar del buen rollo peregrino y sufrir unas cuantas ampollas... por fin hemos llegado.

A destacar la amabilidad de la gente asturiana, siempre con una sonrisa y palabras de ánimo para los caminantes. Algo totalmente opuesto en el tramo "francés" a excepción de la gente mayor.

En éste viaje, una de las cosas más sorprendentes es la camaradería y compañerismo que existe entre los peregrinos (del primitivo, claro está), sin importar de donde vengamos o que lengua hablemos, todos intentamos ayudarnos y terminábamos entendiéndonos. 

Como con "Reinol", un gran hombre alemán de 2 metros de altura cuyo nombre es prácticamente imposible pronunciar correctamente. Con el que coincidimos 4 jornadas, desde Borrés hasta Cádabo, donde le erdimos la pista. 

O Petra, una mujer francesa que venía andando desde Irún y nos acompañó casi hasta Lugo. Rita, otra alemana digna de mención, a sus 55 años salió desde Berlín andando. Llevaba un palo lleno de plumas que había ido recogiendo y haciéndole muescas desde hacía 5.000 kms. Decía que tiró sus anteriores botas cuando llegaron a los 10.000 kms. 

Y vascos Pachi e Iñaki, que pasaban de los 70, pero con unos huevos como menires. Uno de ellos con un tobillo fijo y ambos con una vitalidad que a muchos les gustaría tener a edades más tempranas. De hecho no conseguíamos seguir su ritmo...

Otros vascos, Yosun y Naiara, formaban una pareja peculiar, muy buena gente y muy jipies, pero siempre con una sonrisa en la cara. En la ruta de los Hospitales, se les acabó el agua y consiguieron llegar sin problemas hasta el pueblo de Lago a base de beber agua del musgo... alucinante. 

Dani, un bioquímico al que le gustaba más la sidra que a los propios asturianos. O David, el gallego más salao que hemos conocido. Siempre llegaba tarde, pero sonriente. Decía que él iba tranquilo, si tenía sueño se echaba una siestecilla y luego seguía, pero siempre se quedaba traspuesto más tiempo de la cuenta y luego siempre llegaba tarde a los albergues.

Los catalanes, Oscar y Nuria, una extraña pareja, siempre iban a muy buen ritmo. Les perdimos la pista desde Lugo hasta Mélide, donde fue el ultimo día que les vimos. Se hicieron los 50 kms que separan Mélide de Santiago en un solo día.

Y como no, un matrimonio que eran como nuestros padres. Él comisario de policía, ella, una enfermera que rebosaba vitalidad. Coincidimos con ellos desde el segundo día de viaje.


Y muchos otros que nos dejamos en el tintero y que nos han ayudado a crecer como peregrinos en éste CAMINO PRIMITIVO.





FIN...?