Iniciamos la etapa temprano, previniendo la maxificación en Mélide, que ya nos anunciaba, los peregrinos más experimentados. Sobre las 7 de la mañana comenzamos a caminar por sendas que ya creía haber olvidado y que me recuerdan a nuestra añorada Asturias.
La primera parte de la etapa se hace bastante ligera hasta toparnos, de nuevo, con carretera a 10 km de Mélide, lo que nos hace llegar reventados.
En todo el trayecto apenas hay fuentes , y las que hay no son potables.
El shok ha sido demoledor. Encontrar, tras 30 kms en tranquila soledad, tal cantidad de "Turigrinos" nos ha dejado por los suelos. Y es que en éste punto se unen El Camino Primitivo y el Camino Francés. Y no es por menospreciar a nadie, ni decir que un Camino es mejor o peor que otro pero, es evidente cual es la "Ruta Turística".
Al llegar a Mélide nos dicen lo que ya era habitual, que el albergue está completo y que si queremos ducharnos tenemos que pagar 5€. Jódete y vaila, aquí ya todo es un negocio. Para colmo escucho hablar a unas chicas, que han conseguido cama a las 12 de la mañana, que están muy cansadas porque hoy han hecho 5 kms... ¡¡La madre que las parió!! y nosotros a dormir en el suelo de un colegio con otras 60 personal.