Martes, 08/08/2011.
El Camino a través del paraje natural asturiano va dejando paso, poco a poco, a tramos cada vez más abundantes de carreteras gallegas, donde por cada 2 kilómetros que andamos, 1 es por asfalto.
Es una pena dejar atrás aquellos paisajes, que parecen ya lejanos, de las interminables montañas asturianas, sus caminos arbolados y sus húmedas sendas. Aunque aquí también hay rincones de gran belleza, escondidos entre bosques, donde el caminar se relentiza para poder disfrutar de la sombra y la tranquilidad.
Poco a poco también nos damos cuenta de que el carácter de la gente aquí es diferente. Ya no son todo sonrisas y buenas maneras, ya no hay casi "buenos días" y, sobre todo... la parsimonia. Van a lo suyo.
Cuando llegamos al albergue ya no quedaba sitio y nos toca sacar la tienda. Por lo menos podemos ducharnos allí y salir a comprar provisiones para la etapa siguiente, Lugo. Una etapa dura de 31kms la mayoría por carretera.