Lunes, 07/08/2011.
Aunque el camino sea duro, nos encontramos con mensajes de ánimo que nos reconfortan y nos animan a seguir con una sonrisa en la cara.
Poco después de cruzar a tierras gallegas pudimos degustar una empanada de bonito en el primer bar que encontramos, recobrando fuerzas para continuar hasta Fonfría, donde pararíamos a comer.
El cansancio se hace notar ya en cada kilómetro que hacemos en una etapa media con final en Galicia.
Al despertarnos, sólo quedábamos cuatro personas en el albergue, Ilener el alemán, el chico gallego y nosotros dos. A las 8:30h comenzamos a caminar en el largo ascenso hasta el Alto del Acebo, frontera natural entre Asturias y Galicia donde, a nuestro paso, se nos cruzaron una pareja de ciervos saltando de lado a lado del camino.
Nada más llegar a tierras gallegas, podemos comprobar lo que ya nos habían avisado. Aquí las conchas indican al revés que en Asturias
Poco después de cruzar a tierras gallegas pudimos degustar una empanada de bonito en el primer bar que encontramos, recobrando fuerzas para continuar hasta Fonfría, donde pararíamos a comer.
Ya por la tarde retomamos la marcha hasta Fonsagrada, donde nos dirigiríamos directamente al camping, ya que nos nos avisan que los albergues están llenos.
Tengo los pies cansados y hoy me acuesto pronto...
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